martes, 8 de enero de 2008

¿PAPEL INFLADO?

Sin lugar a dudas, uno de los temas más resonantes de los últimos años fue el conflicto entre los gobiernos de Argentina y Uruguay por la instalación de la fábrica de pasta celulosa Botnia a orillas del río Uruguay.

Por Carlos Norberto Barbanera
(alumno del taller de Redacción y Periodismo)

El caso adquirió trascendencia, no solo por la incesante protesta del pueblo de Gualeguaychú, sino también por la gran politización que tuvo detrás, por el interés del gobierno, y de poderosos grupos mediáticos argentinos para que el tema llegara a tomar tal envergadura.
PAPEL PRENSA S.A.
Fuente: indecquetrabaja.bogspot.comEn principio vale la pena detenerse en la actitud ambivalente del gobierno argentino, mostrando dos caras completamente diferentes: una en defensa del medio ambiente, cuando se trata del tema Botnia; y otra a favor de las multinacionales contaminantes establecidas en Argentina, como las elogiadas “inversiones extranjeras” de la minera canadiense Barrick Gold y las distintas plantas de celulosa ubicadas en el país: Celulosa Campana, Papelera del Plata, Wixel, Campanita, Papel Prensa de San Pedro, Iby en Entre Ríos, Andino en Santa Fe y Celulosa de Capitán Bermúdez; todas ellas contaminantes.
Por otra parte, grandes imperios de la comunicación, como el grupo Clarín y el diario La Nación, magnificaron extrañamente los reclamos por parte de los asambleístas, dándoles infinidad de portadas que jamás le hubieran dado a un tema ambiental. Esta forma de manipular la información tiene un solo fin: encubrir las actividades de la pastera Prensa Argentina S.A., de la cual son acreedores. Esta pastera - al igual que la gran mayoría de las que funcionan en el país- produce una nefasta contaminación del río y del aire, a tal punto que se pueden ver los desechos que esta arroja a orillas del río San Pedro.
Citar las mentiras y engaños que ambos diarios reflejaron en sus medios sería tedioso. Sólo nos quedaremos con algunos ejemplos:
Clarín anuncia que ENCE, de España, y Metsa-Botnia, de Finlandia, planean radicar dos mega plantas de pasta celulósica (“una será la más grande del mundo”), con una inversión de más de 1.500 millones de euros entre ambas; y que “la tecnología a emplear por ambas fábricas tiene antecedentes de producir graves contaminaciones en agua, aire y tierra, como la lluvia ácida".
No sólo ninguna de las dos plantas se planteó jamás ser la más grande del mundo, sino que jamás, salvo ENCE en Pontevedra, habían tenido por contaminación en sus respectivos países, ya no hablemos de provocar “lluvia ácida”.

La Nación no se quedo atrás y el domingo 22 de mayo de 2005 publicó: "Lo que tampoco tiene vuelta, porque lo confirmaron todas las partes consultadas, es el hecho de que Uruguay carece de la capacidad técnica para controlar que las emisiones de cloro y humo no adquieran niveles nocivos, pues Gualeguaychú, con su industria turística, está casi enfrente de Fray Bentos, donde ya no se descarta que haya que cambiar de lugar la toma de agua que abastece del líquido a la ciudad".

Pero ¿cuáles son todas las partes consultadas?
Según informó argentina.indymedia.org la mayoría de los especialistas indagados por Tribuna de Periodistas niegan haber sido llamados por el conservador diario.
Además, cabe destacar que el agua arrojada por Botnia, en Finlandia, es “apta para el consumo humano”. No como la del Riachuelo.
Cabe destacar que Botnia tiene sus instalaciones a más de 30 kilómetros de Gualeguaychú, por lo que habría que tener buena vista para que contaminara el paisaje. Es como si a un habitante del barrio de Palermo, le molestara un edificio gigantesco construído en el Tigre.
Tampoco hay que olvidar la tierna foto que publicó La Nación en su tapa, con niños jugando a la pelota, una sombrilla y una persona nadando en una playita, con el monstruo de Botnia del otro lado del río. Esta foto fue llevada a La Haya como prueba irrefutable del perjuicio para el pueblo entrerriano. Claro que nadie se atrevió a decir que esa foto había sido montada en una playita privada, donde no puede acceder el público, y que afectará la vista de una acaudalada familia dueña del lote.
Pastera Botnia en Finlandia.
Fuente: guayubira.org.uy
Otra de las causas por la cual estos dos multimedios “inflan” el tema Botnia es la enorme deuda que poseen con el gobierno, ya que durante la época de la devaluación las empresas recortaron parte de su deuda, la cual era en dólares, y la gran parte de ella fue a parar a manos del estado. Se calcula que Clarín tendría en ese entonces un déficit de nada menos que 3 mil millones de dólares. Además, con el gobierno de Kirchner, Clarín obtuvo grandes beneficios al adquirir la empresa Cablevisión y se habla también de un próximo acuerdo para adquirir sin licitación, la producción de libros destinados a la escuela primaria. Un negocio millonario, regalo de despedida por todos los favores prestados durante la gestión kirchnerista.
Volviendo al tema ambiental, se debe recalcar que el Estado hace la “vista gorda” frente a las empresas que se instalan dentro del país. La deseada “inversión extranjera”. Aquí vale destacar la gran cantidad de mineras que se instalaran en varias provincias de la Argentina sin el más mínimo control por parte del Estado, con contratos sucios, con ganancias exhorbitantes, contaminación de napas con cianuro, muerte de jóvenes y ancianos. Ninguna de estas “inversiones extranjeras” fue tapa de Clarín o La Nación. Solo se las menciona como generosas fuentes de divisas. Algunas de las que no nos hablan en los diarios:
En Catamarca, minera Alumbrera trabaja desde hace 12 años, exporta 190 mil toneladas anuales de concentrados de cobre y 23 mil toneladas de oro. Es uno de los emprendimientos mineros más grandes del mundo y es la mina más grande de Argentina. Remueve, por día, 340 toneladas de roca y utiliza, por minuto, 66 mil litros de agua. Factura por año 680 millones de dólares y no produjo desarrollo local ni más trabajo, y sí hubo casos de contaminación del suelo, aire y agua denuncidaos ante la justicia, además de manifestaciones populares para que se vayan del lugar.
En San Juan: aquí funciona la empresa canadiense Barrick Gold, la cual posee diferentes yacimientos minerales:
Fuente: noalamina.com Veladero, extrae plata y oro a cielo abierto utilizando cianuro. Planea extraer trece millones de onzas de oro en 17 años. El oro lo llevan en polvo para que valga menos. Igualmente la provincia se queda con un enorme porcentaje de ganancias: 3% de lo extraído. Corrupción y contaminación.
En Pascua Lama, se extraerá también oro y plata y será unas de las cinco mineras más grandes del mundo. En este caso, aseguran que no se utilizará cianuro, pero será a cielo abierto, con un sistema de “flotación en sopas ácidas”. A mediado del 2009 ya estaría en funcionamiento, a pesar de las quejas de los pobladores cercanos.
En Santa Cruz se explotará el cerro Vanguardia, en donde yace el oro y la plata. Es la principal mina del país y se explotará a cielo abierto con la utilización nuevamente de cianuro. La poca información que existe de ella se debe, entre otras cosas, a que este proyecto fue impulsado por el ex presidente Néstor Kirchner junto a la empresa Anglo Gold Ashanti. Hay un fuerte movimiento civil para que no se instale.
En Chubut se encuentran los yacimientos de plata y plomo más grandes del mundo. Los estudios determinaron que existen yacimientos por más de 3.500 millones de dólares. Este sector lo explotará la empresa canadiense Aquiline, luego de disputarlo con otra empresa del mismo país llamada IMA Explorations, la justicia canadiense le cedió la extracción del recurso a la primera. Cerca de esa zona trabajaba la mina Angela, la cual contaminó brutalmente el medio ambiente envenenando el agua y a los animales y demostrando una mínima parte de lo que sucede cuando por codicia se abusa de la tierra.
Pero estas son solo unas pocas de todas las empresas que explotan recursos minerales en el país, hacer una lista detallada de estas demandaría otro informe aparte, así que a continuación solo se nombraran algunas y la provincia en donde se radican:
Río Negro: Aquiline, desde hace tres años puso en funcionamiento una planta de oro y plata.
Neuquén: Andacollo Gold, extrae oro y cobre por el método de flotación. Los pobladores la acusan de contaminar el arroyo Huaraco, ubicado cerca de la zona.
Jujuy: Mina Pirquitas y Minera Aguilar, la primera es un yacimiento de estaño y plata y la segundo de plomo, plata y zinc.
Mendoza: la empresa japonesa Nippon Mining &Metals planea explotar oro y cobre a cielo abierto, pero no se sabe si utilizarían cianuro.
Mostrando estos datos de contaminación en Argentina, ¿Por qué el gobierno se empeña en atacar a la empresa finlandesa Botnia - la cual aún no se sabe si es contaminante- en vez de arreglar sus propios problemas ambientales?
Es de público conocimiento que en el país existen grandes fabricas de pasta celulosa y de papel, las cuales ya se han nombrado anteriormente, y son contaminantes, a punto tal de que Paraguay ha formulado reclamos a la Argentina por los efluentes contaminantes de las fabricas Alto Paraná, Celulosa Puerto Piray y Benfide, ubicadas en la provincia de Misiones. Argentina por su parte hace la vista gorda y no responde las peticiones.
Según Greenpeace, ninguna empresa argentina de esta índole cumple con las condiciones de protección ambiental, sino que son todas contaminantes.
Esquel dice no a la mina. Fuente: boletinargentino.com Esta ONG era aliada de los asambleístas en un principio. Pero luego de no coincidir con las formas protesta del pueblo entrerriano, sosteniendo que estas eran violentas e ilícitas, Greenpeace decidió separarse de ellos.
Otro tema a destacar es la posición del gobierno frente a los cortes de ruta. Se muestran pacientes y amigables frente a los asambleístas, pero cuando el corte perjudica sus negocios y a la economía interna, ordenan reprimir y desalojar el lugar. Se puede recordar el caso de Neuquén en donde murió un docente a causa de las represiones, pero también se pueden recordar otros episodios, los cuales no son cortes ni piquetes, pero el gobierno igualmente ordeno el desalojo. Uno de ellos fueron los incidentes en el Casino de Puerto Madero, en donde posee acciones la actual presidenta Cristina Kirkchner junto al grupo Cirsa.
Teniendo en cuenta lo hasta ahora dicho, se puede sacar en conclusión que el gobierno utiliza el tema Botnia para poder encubrir sus negocios turbios y sus “limpias” inversiones extranjeras, ya sea la minera en el Cerro Vanguardia, Papel Prensa S.A. o el Casino de Puerto Madero. Para lograr esto, cuenta con el apoyo de los dos multimedios mas grandes del país, Clarín y La Nación, los cuales le deben a este una gran cantidad de dinero y son socios en la adquisición, durante la dictadura, de la papelera anteriormente nombrada.
Por esto suena absurdo reclamarle a Uruguay que ordene desmantelar una mega planta que invirtió 1.200 millones de dolares (por lejos el mayor emprendimiento industrial en el hermano país) y, según los técnicos especialistas, no produce el efecto contaminante que los asambleístas anuncian, cuando en Argentina se pueden observar mega emprendimientos en minería que envenenan infinítamente más el medio ambiente y en pasta celulosa que contaminan los ríos de forma permanente, con una tecnología de 50 años de antigüedad.
Para finalizar se puede destacar que este problema entre Argentina y Uruguay no tiene un trasfondo ambiental, sino que se ha engañado a la gente en su buena fe y en sus ganas de ser partíciopes de algo trascendental, cuando se trata solamente de intereses económicos de algunos pocos. Claro que esta noticia no hubiera tenido ningún impacto negativo si la pastera se hubiese radicado de este lado del río. Pero esto no sucedió porque la coima aquí era demasiado alta. Ninguna novedad de este lado del río.
Fuentes:
www.po.org.ar
http://www.tierramerica.net/
http://www.argentina.indymedia.org/
openoa.com.ar
http://www.ccdhal.koumbit.org/

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